Vea el checklist de proyecto básico para validar alcance, levantamientos, memorias, cantidades, presupuesto, cronograma, riesgos y compatibilización antes de licitar o contratar una obra.

¡Descúbrelo!

Licitar o contratar una obra sin un proyecto básico suficientemente maduro es una de las formas más comunes de transferir riesgos a la fase de ejecución. El problema es que, cuando esos riesgos aparecen en obra, ya cuestan más: generan adendas, reclamaciones, reequilibrios económico-financieros, retrabajo, retrasos, disputas y, en casos más graves, paralizaciones.

Por eso, antes de publicar una licitación, solicitar propuestas o firmar un contrato, el contratante debe responder una pregunta objetiva: ¿el proyecto básico está suficientemente completo para sustentar la contratación?

Este checklist de proyecto básico fue estructurado para apoyar a gestores, áreas de ingeniería, compras, fiscalización, jurídico, facilities, TI, seguridad patrimonial y responsables de infraestructura en la validación técnica mínima antes de licitar o contratar una obra. También funciona como punto de partida para una auditoría técnica de ingeniería, una revisión independiente o una actuación de Owner’s Engineering.

¿Por qué es necesario un checklist de proyecto básico?

El proyecto básico no es solamente un conjunto de planos. Es la base técnica que permite caracterizar la obra, estimar costos, definir plazos, comparar propuestas, evaluar viabilidad, fiscalizar la ejecución y controlar cambios.

La Orientación Técnica IBRAOP OT-IBR 008/2020 refuerza que el proyecto básico debe reunir planos, memorias, especificaciones técnicas, presupuesto, cronograma y demás elementos necesarios y suficientes para caracterizar con precisión la obra. También debe establecer características, dimensiones, especificaciones, cantidades, costos y tiempo de ejecución, evitando cambios relevantes durante el proyecto ejecutivo y la realización de la obra.

En la práctica, el checklist ayuda al contratante a identificar si la obra está lista para salir al mercado o si todavía necesita elaboración o revisión del proyecto básico, FEL en proyectos de ingeniería, estudios complementarios, compatibilización o revisión del presupuesto.

Checklist de proyecto básico antes de licitar o contratar

Utilice los siguientes puntos como una matriz de validación. Cuantas más respuestas negativas existan, mayor será el riesgo de que la contratación sea prematura.

1. ¿El problema o la necesidad están claramente definidos?

Antes de discutir solución, precio o plazo, es necesario definir el problema que la obra debe resolver. Una necesidad mal formulada suele generar un alcance inestable, cambios de dirección y propuestas poco comparables.

  • ¿Está claro el objetivo del emprendimiento?
  • ¿Fueron consultados los usuarios, las áreas afectadas y las partes interesadas?
  • ¿Existen requisitos de operación, mantenimiento, seguridad y expansión futura?
  • ¿Está documentado el beneficio esperado?

Cuando esta etapa todavía es incierta, puede ser más adecuado comenzar con un análisis de viabilidad técnica o estudios de alternativas antes de avanzar a la contratación.

2. ¿Existen levantamientos y diagnósticos suficientes?

Un proyecto básico confiable depende de datos reales del lugar, del activo existente y de las restricciones de implantación. Sin un levantamiento adecuado, el proyecto pasa a depender de premisas frágiles.

  • ¿Se realizaron levantamientos catastrales, topográficos o arquitectónicos cuando corresponde?
  • ¿Existen inspecciones, ensayos, sondeos o diagnósticos compatibles con el riesgo de la obra?
  • ¿Se mapearon las interferencias existentes?
  • ¿Se consideraron las condiciones de acceso, operación y seguridad?
  • ¿Existe registro fotográfico, croquis, informes o documentación de campo?

Para proyectos en edificaciones, infraestructura tecnológica, telecomunicaciones, energía o seguridad electrónica, el site survey es una etapa crítica para reducir brechas entre el proyecto y la realidad del ambiente.

3. ¿El alcance está definido de forma contratable?

Un alcance contratable permite que diferentes proveedores entiendan lo mismo, coticen sobre la misma base y asuman responsabilidades comparables. Cuando el alcance es genérico, la competencia deja de comparar propuestas equivalentes.

  • ¿El objeto está descrito de forma clara y objetiva?
  • ¿Los entregables están definidos?
  • ¿Las exclusiones están documentadas?
  • ¿Se indicaron las interfaces con otros contratos o sistemas?
  • ¿Están claros los criterios de medición, aceptación y pago?

Este punto es central para evitar los riesgos analizados en el artículo sobre menor precio global en servicios de ingeniería, especialmente cuando el precio se analiza sin suficiente madurez de alcance.

4. ¿Existe una memoria descriptiva consistente?

La memoria descriptiva complementa los planos y explica las soluciones adoptadas, sus premisas y justificaciones. Reduce ambigüedades y ayuda a la fiscalización a interpretar correctamente lo contratado.

  • ¿La memoria describe la solución técnica adoptada?
  • ¿Las premisas fueron documentadas?
  • ¿Existe justificación para las principales decisiones técnicas?
  • ¿El documento es coherente con planos, planillas y especificaciones?
  • ¿Se registraron las restricciones de ejecución?

Las memorias superficiales generan interpretaciones divergentes entre contratante, contratado y fiscalización. En contrataciones críticas, la revisión de la memoria debe formar parte de una revisión independiente del proyecto.

5. ¿Las especificaciones técnicas son objetivas y verificables?

Una especificación técnica genérica es uno de los principales factores de disputa. Permite que los proveedores ofrezcan soluciones con distintos niveles de desempeño, calidad, durabilidad e integración, incluso cuando parecen atender el mismo alcance.

  • ¿Los materiales, equipos y sistemas están especificados por desempeño, norma o requisito técnico?
  • ¿Existen criterios mínimos de calidad y compatibilidad?
  • ¿Se evitaron descripciones vagas o excesivamente abiertas?
  • ¿Están definidos los criterios de prueba, aceptación y rechazo?
  • ¿Se indicaron las normas aplicables?

Este cuidado es especialmente importante en instalaciones eléctricas de baja tensión, cableado estructurado, proyecto de seguridad electrónica, proyecto de control de acceso, proyecto de SPDA, climatización y data centers y ambientes críticos.

6. ¿Las cantidades cuentan con memoria de cálculo?

Las cantidades sin trazabilidad reducen la capacidad de revisar el presupuesto, comparar propuestas y discutir adendas. La memoria de cálculo es el documento que muestra cómo se obtuvo cada cantidad.

  • ¿Las cantidades son coherentes con planos, memorias y especificaciones?
  • ¿Existe memoria de cálculo analítica?
  • ¿Las unidades de medida son correctas?
  • ¿Los ítems más relevantes fueron revisados mediante curva ABC?
  • ¿Se identifican premisas, pérdidas, holguras o criterios adoptados?

El Tribunal de Cuentas de la Unión de Brasil (TCU) destaca que las cantidades previstas en la planilla presupuestaria se comprenden mejor mediante una memoria de cálculo adecuada. Sin ella, la planilla pierde transparencia y el contrato pierde una base objetiva de control.

7. ¿El presupuesto es detallado y defendible?

El presupuesto no debe ser solamente una planilla sintética. Representa el proyecto en términos financieros y sirve como referencia para analizar viabilidad, economicidad, medición, reajuste y cambios de alcance.

  • ¿Existe presupuesto sintético y analítico?
  • ¿Existen composiciones de costos unitarios?
  • ¿El BDI, cargas sociales, tributos y premisas están detallados?
  • ¿Se utilizaron referencias compatibles con el tipo de obra y el lugar de ejecución?
  • ¿Existen cotizaciones, curvas ABC o justificaciones para ítems relevantes?
  • ¿Se consideraron los costos de movilización, desmovilización, administración local, pruebas y comisionamiento?

Un presupuesto mal elaborado puede generar licitación desierta, propuestas inexequibles, adendas u obras inacabadas. Por eso, el presupuesto de referencia y el proyecto básico deben evaluarse conjuntamente mediante auditoría técnica o dictamen técnico, cuando corresponda.

8. ¿El cronograma físico-financiero es ejecutable?

Un cronograma de obra debe representar la secuencia real de ejecución, no solamente distribuir porcentajes a lo largo del tiempo. Debe considerar restricciones, interfaces, aprobaciones, plazos de suministro, pruebas, comisionamiento y camino crítico.

  • ¿Las actividades siguen una secuencia lógica de ejecución?
  • ¿Los hitos críticos están identificados?
  • ¿El cronograma es compatible con licencias, aprobaciones y movilización?
  • ¿Se consideraron los plazos de suministro e integración?
  • ¿El desembolso financiero acompaña el avance físico real?

Los cronogramas frágiles dificultan la medición, fiscalización, control del avance y análisis del impacto de cambios. En proyectos complejos, esta validación debe conectarse con la gestión de proyectos desde la fase precontractual.

9. ¿Las disciplinas fueron compatibilizadas?

La compatibilización es una de las etapas más importantes para evitar interferencias en campo. El problema es que muchos proyectos solo revelan conflictos cuando la obra ya está en ejecución.

  • ¿Arquitectura, civil, eléctrica, hidráulica, HVAC, incendio, telecomunicaciones, seguridad y automatización fueron cruzadas?
  • ¿Existen conflictos de espacio, ruta, infraestructura o alimentación?
  • ¿Se trataron las interferencias con sistemas existentes?
  • ¿Las soluciones son coherentes entre sí?
  • ¿El proyecto fue revisado mediante coordinación técnica multidisciplinaria?

En emprendimientos multidisciplinarios, la compatibilización en BIM puede apoyar la detección anticipada de conflictos y la coordinación técnica.

10. ¿Las licencias, aprobaciones y responsabilidades técnicas están tratadas?

Las licencias, aprobaciones y responsabilidades técnicas no deben dejarse como pendientes genéricos para después de la contratación. Cuando estas exigencias aparecen durante la ejecución, pueden paralizar frentes de trabajo o exigir revisión de la solución.

  • ¿Se mapearon las aprobaciones regulatorias necesarias?
  • ¿Se requiere aprobación del municipio, Cuerpo de Bomberos, concesionarias u organismos específicos?
  • ¿Están previstas las ART, RRT o registros equivalentes?
  • ¿Los responsables técnicos están identificados?
  • ¿Las condicionantes se reflejaron en el alcance, presupuesto y cronograma?

Este cuidado es particularmente relevante en sistemas sujetos a normas y aprobaciones específicas, como SPDA, incendio, instalaciones eléctricas, seguridad electrónica, telecomunicaciones y ambientes críticos.

11. ¿Existe una matriz de riesgos?

La matriz de riesgos permite identificar, asignar y tratar incertidumbres antes de la contratación. Sin ella, muchos riesgos quedan incorporados silenciosamente en el contrato y solo aparecen cuando existe retraso, costo adicional o una disputa de responsabilidad.

  • ¿Se identificaron los riesgos técnicos, operativos, regulatorios, ambientales y de suministro?
  • ¿Cada riesgo tiene un responsable?
  • ¿Existe una estrategia de mitigación?
  • ¿Los riesgos fueron considerados en el presupuesto y el cronograma?
  • ¿El modelo de contratación es compatible con los riesgos asignados?

Cuando el proyecto todavía presenta muchas incertidumbres, puede ser necesario madurar el alcance con Front-End Loading o evaluar el emprendimiento mediante una due diligence técnica.

12. ¿El proyecto básico permite comparar propuestas de forma justa?

Un buen proyecto básico debe permitir que los proveedores presenten propuestas comparables. Si cada proponente interpreta el alcance de forma diferente, la contratación puede seleccionar el menor precio solo porque una propuesta dejó de considerar ítems relevantes.

  • ¿Todos los proponentes tendrán acceso a la misma información técnica?
  • ¿El alcance permite una cotización objetiva?
  • ¿Están claros los criterios técnicos de evaluación?
  • ¿La documentación permite evaluar la viabilidad?
  • ¿La propuesta ganadora podrá fiscalizarse sobre una base objetiva?

Este es un punto en el que la ingeniería del propietario ayuda al contratante a reducir la asimetría técnica, evaluar propuestas y proteger la decisión de contratación.

Cómo utilizar el checklist en la práctica

El checklist puede utilizarse en tres momentos diferentes:

  • antes de la licitación o cotización: para validar si el alcance está listo para salir al mercado;
  • durante el análisis de propuestas: para verificar si los proveedores están cotizando sobre la misma base técnica;
  • antes de la firma del contrato: para identificar brechas que deben corregirse antes de la movilización.

En obras más complejas, se recomienda transformar el checklist en una matriz de madurez, asignando un estado a cada ítem: atendido, parcialmente atendido, no atendido o no aplicable. Los ítems críticos deben tratarse antes de la contratación.

Señales de que el proyecto básico todavía no está listo

Algunas señales indican que la obra todavía no debería contratarse:

  • alcance demasiado genérico o abierto;
  • ausencia de levantamientos esenciales;
  • memorias superficiales;
  • especificaciones conflictivas o vagas;
  • cantidades sin memoria de cálculo;
  • presupuesto sin composiciones de costos;
  • cronograma incompatible con la realidad de la ejecución;
  • disciplinas no compatibilizadas;
  • licencias y aprobaciones dejadas para después;
  • ausencia de matriz de riesgos;
  • propuestas que no pueden compararse objetivamente.

Estas señales se desarrollan con mayor profundidad en el artículo El proyecto básico no es una formalidad: es el principal instrumento de control de riesgos de la obra.

Conclusión: el checklist no sustituye la ingeniería, pero evita decisiones a ciegas

Un checklist de proyecto básico no sustituye el análisis técnico especializado. Pero ayuda al contratante a visualizar brechas antes de que se conviertan en problemas contractuales, financieros u operativos.

Cuando el proyecto básico está completo, la contratación gana previsibilidad: las propuestas son más comparables, el presupuesto se vuelve más defendible, el cronograma más realista, la fiscalización obtiene una base objetiva y los riesgos pueden tratarse antes de la ejecución.

A3A Engenharia apoya a empresas y organizaciones en la elaboración y revisión del proyecto básico, auditoría técnica de proyectos, site survey, estudios de viabilidad, FEL, matriz de riesgos, análisis de propuestas y Owner’s Engineering. El objetivo es garantizar que la obra salga al mercado con una base técnica sólida, reduciendo adendas, retrabajo, disputas y paralizaciones.

Referencias Técnicas

[1] IBRAOP — OT-IBR 008/2020, Proyecto Ejecutivo.

[2] Tribunal de Cuentas de la Unión de Brasil — Orientaciones para la elaboración de planillas presupuestarias de obras públicas.

[3] CBIC — Obras públicas paralizadas en Brasil: diagnóstico y propuestas.

[4] Ley n.º 14.133/2021 — Ley de Licitaciones y Contratos Administrativos.

Materiales Técnicos Complementarios

Servicios relacionados

  • Proyecto Básico — elaboración de la base técnica para una contratación segura.
  • Auditoría Técnica — revisión independiente de alcance, memorias, cantidades, presupuesto y riesgos.
  • Owner’s Engineering — apoyo técnico al contratante en análisis de propuestas, fiscalización y gobernanza de cambios.
  • FEL — Front-End Loading — maduración de alcance, CAPEX, OPEX, riesgos y estrategia de contratación.
  • Due Diligence Técnica — evaluación de riesgos técnicos, documentales y operativos antes de una decisión de inversión.
  • Proyecto Ejecutivo — detalle de la solución definida en el proyecto básico.

Contenidos complementarios

Soluciones y disciplinas técnicas citadas