Entienda cómo la NBR 17227 orienta el cálculo de energía incidente en arco eléctrico y su relación con cortocircuito, protección, EPP, señalización y mitigación de riesgos.

¡Descúbrelo!

El arco eléctrico es uno de los fenómenos más críticos en instalaciones eléctricas. En pocos instantes, la liberación de energía térmica puede exponer a los trabajadores a niveles severos de calor, proyección de partículas, luminosidad intensa, ruido, presión y consecuencias operativas relevantes para la instalación.

Por eso, el análisis de arco eléctrico no puede tratarse solamente como una elección de EPP o como una recomendación genérica de seguridad. Exige cálculo, datos de campo, estudio eléctrico, análisis de riesgo, señalización, procedimientos y medidas de ingeniería.

En este contexto se inserta la $1. La norma establece una metodología para implementar el análisis de riesgo de arco eléctrico, estimar la energía incidente, definir distancias de protección, seleccionar EPP y adoptar medidas de mitigación para trabajadores e instalaciones.

El punto central es simple: el cálculo de energía incidente transforma el riesgo de arco eléctrico en información medible capaz de orientar decisiones técnicas sobre distancia de trabajo, límite de aproximación, señalización, vestimenta de protección, ajustes de protección, operación, mantenimiento y documentación de la instalación.

Qué es la energía incidente en arco eléctrico

La energía incidente es la cantidad de energía térmica recibida por una superficie a una determinada distancia de la fuente de arco eléctrico. En el contexto de la seguridad eléctrica, esa superficie representa, de forma práctica, la región del rostro y torso del trabajador expuesto a una actividad próxima a equipos energizados.

La energía incidente normalmente se expresa en $1 o $1. Cuanto mayor sea el valor calculado, mayor será la severidad térmica potencial del evento y mayor la exigencia de medidas de protección.

Es importante diferenciar energía incidente de corriente de cortocircuito. La corriente de cortocircuito es una variable importante, pero por sí sola no representa el riesgo térmico del arco. La energía incidente también depende de la corriente de arco, tiempo de despeje de la falla, distancia de trabajo, configuración de electrodos, tipo de envolvente, tensión del sistema y modo de operación de la instalación.

De esta forma, dos equipos con corrientes de cortocircuito similares pueden presentar niveles de energía incidente muy diferentes si los tiempos de actuación de la protección, las distancias de trabajo o las características constructivas son distintas.

Qué establece la NBR 17227

La NBR 17227 proporciona una metodología para el análisis de riesgo de arco eléctrico mediante cálculos para estimar la energía incidente. Su objetivo es apoyar la adopción de métodos adecuados de protección para trabajadores e instalaciones, además de recomendar acciones para mitigar los daños causados por la intensidad de la energía incidente en maniobras y trabajos de mantenimiento.

La norma se aplica a instalaciones con equipos eléctricos y conductores con tensiones nominales entre $1. Para tensiones superiores a 15 kV, presenta referencias utilizadas por la comunidad técnica internacional. La norma también aborda métodos y parámetros para calcular energía incidente en sistemas de corriente continua hasta $1.

El alcance de la NBR 17227 no sustituye los estudios de cortocircuito y coordinación de protecciones. Al contrario: el estudio de energía incidente depende de esos estudios. Si la instalación no posee un estudio de cortocircuito actualizado, debe elaborarse como base para el estudio de arco eléctrico.

Esta distinción es fundamental. El cálculo de energía incidente no debe realizarse sobre diagramas desactualizados, ajustes supuestos o datos no verificados. Depende de un modelo eléctrico coherente con la realidad de la instalación.

Por qué el cálculo depende del estudio de cortocircuito

El estudio de cortocircuito proporciona la corriente de falla franca, una de las variables esenciales para calcular la corriente de arco. La corriente de arco, a su vez, se utiliza para estimar la energía incidente y la distancia límite de arco.

En la práctica, el cálculo de energía incidente debe considerar:

  • fuentes de alimentación de la distribuidora;
  • transformadores;
  • generadores;
  • motores;
  • barras;
  • tableros y centros de control de motores;
  • interruptores, fusibles y relés;
  • ajustes de protección;
  • modos de operación de la planta;
  • tiempos de actuación de los dispositivos de protección;
  • escenarios de mantenimiento, contingencia y operación normal.

Este análisis es especialmente importante en instalaciones industriales, data centers, plantas, subestaciones, grandes edificios corporativos, hospitales, puertos, aeropuertos y demás ambientes críticos, donde existen múltiples fuentes, cargas relevantes y configuraciones operativas variables.

No existe un cálculo confiable de energía incidente sin una base eléctrica confiable.

Escenarios operativos antes del cálculo

Antes de calcular la energía incidente, la NBR 17227 orienta considerar los escenarios operativos del sistema eléctrico. Esto incluye las configuraciones reales de alimentación, presencia de generadores, contribución de motores y existencia de más de una fuente en una misma barra.

Una instalación puede operar solamente con la distribuidora, con distribuidora y generadores en paralelo, en modo aislado con generación interna o en configuraciones temporales de mantenimiento. Cada escenario puede modificar la corriente de falla, el tiempo de actuación de la protección y el resultado final de la energía incidente.

Por este motivo, el peor caso de energía incidente no siempre está en el modo normal de operación. En algunos casos, una configuración de mantenimiento, contingencia u operación con generadores puede producir una condición más crítica.

La contribución de motores también debe evaluarse. Los motores de inducción y síncronos pueden contribuir a la corriente de cortocircuito durante cierto período, afectando la energía integrada en el tiempo durante el evento.

En sistemas con generadores, el análisis exige cuidado adicional porque la corriente de cortocircuito puede variar con el tiempo. En determinadas condiciones puede ser necesario considerar métodos que representen la variación de corriente durante el evento y no solamente un valor fijo.

Etapas del cálculo de energía incidente

La NBR 17227 organiza el proceso de análisis en una secuencia técnica. El artículo no sustituye el procedimiento de cálculo realizado por un profesional habilitado, pero la lógica general puede comprenderse por etapas.

La primera etapa es $1. Deben recopilarse diagramas unifilares, datos de transformadores, generadores, motores, tableros, barras, dispositivos de protección, ajustes, cables, distancias entre fases, dimensiones de envolventes y distancias reales de trabajo.

La segunda etapa es $1. El estudio debe representar las condiciones de operación normal y los escenarios alternativos relevantes, incluyendo contingencias, paralelismos, mantenimientos y restricciones operativas.

La tercera etapa es $1, normalmente obtenida a partir del estudio de cortocircuito. Esta corriente representa una condición de falla con impedancia idealizada en el punto analizado.

La cuarta etapa incluye $1. Tableros, cubículos, centros de control de motores y cajas pueden presentar características constructivas diferentes que afectan la propagación térmica del arco.

La quinta etapa es $1. El modelo basado en IEEE 1584 considera configuraciones de electrodos verticales, horizontales, al aire libre o dentro de envolventes. Esta configuración influye en el comportamiento del arco y en el resultado de la energía incidente.

La sexta etapa es $1. La protección contra arco eléctrico se basa típicamente en la energía incidente en el rostro y torso del trabajador durante una tarea. Por lo tanto, la distancia real o prevista de la actividad debe considerarse cuidadosamente.

La séptima etapa es $1. Esta corriente no es igual a la corriente de falla franca porque el arco posee impedancia propia. La corriente de arco calculada tiende a ser menor que la corriente de falla franca, pero puede producir efectos severos debido al tiempo de despeje y a la energía liberada.

La octava etapa es $1. Este tiempo depende de la actuación de interruptores, fusibles, relés, relés de arco, dispositivos de presión, comunicación entre dispositivos y eventuales esquemas de enclavamiento o selectividad lógica.

La novena etapa es $1 para el punto evaluado. Este cálculo combina corriente de arco, tiempo de despeje, tensión, distancia de trabajo, configuración del electrodo, envolvente y demás parámetros aplicables.

La décima etapa es $1, que representa la distancia desde la fuente potencial del arco en la que la energía incidente alcanza el valor de referencia de 1,2 cal/cm².

Relación entre NBR 17227 e IEEE 1584

La NBR 17227 utiliza $1 como referencia central para el cálculo de energía incidente en sistemas de corriente alterna trifásica.

El modelo considera dos rangos principales: sistemas entre $1 y sistemas por encima de $1. También establece límites de validación relacionados con frecuencia, corriente de falla franca, separación entre conductores, distancia de trabajo, dimensiones de envolventes y configuración de electrodos.

La aplicación del método exige atención a los límites del modelo. Cuando una instalación, equipo o condición operativa queda fuera de los parámetros de validación, el responsable técnico debe evaluar la metodología aplicable, las limitaciones y las premisas del estudio.

El uso de software especializado puede apoyar el cálculo, pero no elimina la responsabilidad de ingeniería. Los resultados dependen de la calidad de los datos de entrada y de la interpretación técnica de los escenarios simulados.

Corriente de arco media y corriente de arco reducida

Un punto importante de la NBR 17227 es considerar la corriente de arco media y la corriente de arco reducida, también llamada corriente de arco mínima.

Esto ocurre porque el peor caso de energía incidente no siempre corresponde a la mayor corriente. En algunas situaciones, una corriente de arco menor puede hacer que el dispositivo de protección tarde más en actuar. Este aumento del tiempo de despeje puede resultar en mayor energía incidente.

Por lo tanto, el estudio debe comparar los resultados y adoptar el mayor valor de energía incidente entre las condiciones evaluadas. Este enfoque evita una conclusión simplista basada solamente en la mayor corriente de cortocircuito.

Energía incidente en corriente continua

La NBR 17227 presenta métodos, parámetros y referencias para evaluar la energía incidente en sistemas de corriente continua hasta 1,5 kV. Sin embargo, el alcance de la norma aclara que el método principal presentado para análisis de riesgo no se aplica directamente a la estimación del riesgo en sistemas CC; por eso, esta aplicación exige un uso cuidadoso de las orientaciones y referencias específicas proporcionadas para esa configuración. Este punto es relevante para bancos de baterías, sistemas UPS, rectificadores, tableros CC, sistemas industriales, almacenamiento de energía y algunas aplicaciones asociadas a generación distribuida.

En corriente continua, la extinción del arco puede ser más crítica porque no existe un paso natural de la corriente por cero como ocurre en corriente alterna. Esto puede dificultar la interrupción del arco y aumentar la importancia del análisis del tiempo de duración, resistencia del arco, resistencia de conductores, fuente y distancia de trabajo.

Por eso, los sistemas de corriente continua no deben subestimarse. Aunque el enfoque de cálculo sea diferente, el principio de gestión del riesgo permanece: identificar el peligro, estimar la energía incidente, establecer medidas de control, señalizar, capacitar y revisar el análisis cuando existan modificaciones.

Qué debe constar en el informe de cálculo

El informe de cálculo de energía incidente debe permitir trazabilidad técnica. Debe demostrar cómo se recopilaron los datos, qué premisas se adoptaron, qué escenarios se simularon y qué resultados sustentan las etiquetas, recomendaciones y medidas de protección.

Un informe técnicamente consistente debe incluir, como mínimo:

  • identificación de la instalación;
  • diagramas unifilares de referencia;
  • datos de la distribuidora;
  • datos de transformadores, generadores y motores;
  • modos de operación simulados;
  • equipos y puntos evaluados;
  • corriente de falla franca;
  • corriente de arco calculada;
  • tiempo de despeje del arco;
  • distancia de trabajo adoptada;
  • energía incidente calculada;
  • distancia límite de arco;
  • EPP recomendado;
  • medidas de mitigación propuestas;
  • etiquetas o placas generadas;
  • premisas y limitaciones del estudio;
  • responsable técnico.

Este informe debe ser compatible con la gestión documental de la instalación, los procedimientos de seguridad, el prontuario eléctrico aplicable y los análisis de riesgo utilizados para autorizar actividades en instalaciones eléctricas.

Etiquetado de los equipos

La NBR 17227 establece que los equipos con posibilidad de arco eléctrico deben señalizarse. Esta señalización es fundamental para que trabajadores y responsables de operación comprendan los límites y exigencias asociados al equipo.

La etiqueta o placa debe indicar, como mínimo:

  • advertencia de peligro y riesgo de arco eléctrico;
  • energía incidente calculada en cal/cm²;
  • distancia de trabajo considerada;
  • límite de aproximación segura;
  • TAG del equipo;
  • nivel de tensión;
  • EPP indicado.

La información presentada debe corresponder al informe o memoria de cálculo del estudio de energía incidente y reflejar el último estudio realizado. Si la instalación pasa por cambios de protección, sustitución de tableros, cambio de transformadores, expansión de carga o cambios operativos, las etiquetas pueden quedar obsoletas.

Por eso, etiquetar equipos sin un informe consistente es una práctica frágil. La etiqueta es la cara visible de un estudio de ingeniería, no un elemento aislado.

Cálculo de energía incidente y selección de EPP

La selección de EPP debe ser consecuencia del análisis de riesgo y de la energía incidente estimada. La NBR 17227 trata el EPP como una de las medidas de protección, pero no como la primera solución.

Antes de definir el EPP, deben considerarse medidas de eliminación, sustitución, controles de ingeniería, controles administrativos, procedimientos de trabajo, operación remota, mantenimiento y reducción del tiempo de actuación de las protecciones.

Cuando el riesgo residual aún exige protección individual, la vestimenta y los demás dispositivos deben ser compatibles con la energía incidente calculada. Entre los conceptos técnicos utilizados están ATPV, EBT y ELIM, relacionados con el desempeño térmico de materiales y vestimentas frente a los efectos del arco eléctrico.

También debe evaluarse la compatibilidad entre EPP. Protección facial, balaclava o capucha, guantes, casco, protección auditiva, calzado y prendas superpuestas deben formar un conjunto coherente sin comprometer el desempeño térmico ni la movilidad necesaria para la actividad.

El EPP es una barrera importante, pero debe tratarse como la última línea de defensa. La prioridad técnica debe estar en reducir el riesgo en la fuente.

Cómo reducir la energía incidente

El cálculo de energía incidente no sirve solamente para cuantificar el riesgo. También permite identificar oportunidades de mitigación.

En proyectos nuevos pueden evaluarse medidas como optimización de ajustes instantáneos, relés de detección de arco por luz, luz y corriente o presión, dispositivos ultrarrápidos, puesta a tierra por alta resistencia, tableros resistentes a arco interno, tableros aislados en gas, instalación de interruptores y relés en el primario de transformadores e implementación de selectividad lógica.

En instalaciones existentes pueden considerarse sustituciones de fusibles, creación de grupos de ajustes específicos para mantenimiento, modificación o sustitución de interruptores, limitación de corriente de cortocircuito, separación de barras, actualización tecnológica de dispositivos de protección, instalación de reconectadores, operación remota, revisión de procedimientos y mantenimiento sistemático de equipos.

La lógica es reducir la probabilidad de ocurrencia del arco, reducir la duración del evento, aumentar la distancia de trabajo cuando sea técnicamente posible o controlar la propagación de la energía.

Esta es un área donde la ingeniería tiene gran impacto. Un ajuste de protección, un cambio de selectividad, un relé de arco, una operación remota o una actualización de tablero pueden reducir significativamente la energía incidente y mejorar la seguridad de la instalación.

Operación, mantenimiento y revisión del estudio

El estudio de energía incidente no debe tratarse como un documento estático. Depende de las condiciones reales de la instalación eléctrica.

La revisión debe considerarse cuando existan cambios en transformadores, generadores, tableros, interruptores, fusibles, relés, ajustes de protección, cargas, modos de operación, diagramas, procedimientos de mantenimiento o configuraciones de alimentación.

El mantenimiento también forma parte de la gestión del riesgo. Polvo, corrosión, falla de aislamiento, conexiones flojas, daños en cables, envejecimiento de componentes, presencia de herramientas o piezas metálicas y dispositivos de protección mal conservados pueden aumentar la probabilidad de fallas.

Además, una instalación solo debe considerarse desenergizada después de cumplir los procedimientos apropiados, incluyendo seccionamiento, impedimento de reenergización, verificación de ausencia de tensión, puesta a tierra temporal, protección de partes energizadas adyacentes y señalización de impedimento.

Durante las etapas de desenergización y reenergización, el riesgo de arco eléctrico aún puede existir. Por eso, el análisis debe estar vinculado a los procedimientos reales ejecutados por el equipo.

Errores comunes en estudios de energía incidente

Un error recurrente es calcular la energía incidente con base en diagramas antiguos. Si el unifilar no representa la instalación real, el resultado del estudio puede ser técnicamente inválido.

Otro error es considerar solamente el escenario normal de operación. El peor caso puede ocurrir en configuración de mantenimiento, contingencia, paralelismo de fuentes u operación con generación interna.

También es común seleccionar EPP antes del cálculo. Esta práctica invierte la lógica técnica. El EPP debe definirse a partir de la energía incidente, la tarea y el análisis de riesgo.

Otro problema es ignorar la corriente de arco reducida. Una corriente menor puede retrasar la actuación de la protección y aumentar la energía incidente. Por eso, la comparación entre escenarios es esencial.

También existe el error de tratar la etiqueta como el fin del proceso. La etiqueta debe estar vinculada al informe, memoria de cálculo, análisis de riesgo, procedimiento, capacitación y revisión periódica.

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En un trabajo orientado al riesgo de arco eléctrico y energía incidente, la actuación técnica puede incluir levantamiento en campo, actualización documental, organización de diagramas, diagnóstico de tableros, apoyo al modelado eléctrico, evaluación de puntos críticos, recomendaciones de mitigación, documentación técnica, señalización y plan de adecuación.

El objetivo no es solamente calcular un valor de energía incidente. El objetivo es transformar el estudio en decisiones técnicas aplicables: reducción de riesgo, mejora de seguridad, trazabilidad documental y soporte a la operación y mantenimiento.

Conclusión

El cálculo de energía incidente es una etapa fundamental en la gestión del riesgo de arco eléctrico. Conecta datos eléctricos, escenarios operativos, protección, distancia de trabajo, tiempo de despeje, señalización, EPP, mantenimiento y mitigación mediante ingeniería.

La NBR 17227 consolida un enfoque técnico esencial para instalaciones que exigen mayor madurez en seguridad eléctrica. Muestra que la protección contra arco eléctrico no debe basarse en estimaciones genéricas, sino en análisis, cálculo, documentación y revisión continua.

Más que un número en una etiqueta, la energía incidente debe entenderse como información de ingeniería para la toma de decisiones. Bien aplicada, permite reducir riesgos, orientar procedimientos, especificar protecciones adecuadas y mejorar la seguridad de trabajadores e instalaciones.

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Referencias técnicas

[1] ASSOCIAÇÃO BRASILEIRA DE NORMAS TÉCNICAS. ABNT NBR 17227:2025 — Arco elétrico — Gerenciamento de risco de energia incidente, precauções e métodos de cálculo. Versão corrigida 3, 27 abr. 2026. Rio de Janeiro: ABNT, 2025.

[2] ASSOCIAÇÃO BRASILEIRA DE NORMAS TÉCNICAS. ABNT NBR 16384:2020: Segurança em eletricidade — Recomendações e orientações para trabalho seguro em serviços com eletricidade. Rio de Janeiro: ABNT, 2020.

[3] ASSOCIAÇÃO BRASILEIRA DE NORMAS TÉCNICAS. ABNT NBR 5410:2004: Instalações elétricas de baixa tensão. Rio de Janeiro: ABNT, 2004.

[4] ASSOCIAÇÃO BRASILEIRA DE NORMAS TÉCNICAS. ABNT NBR 14039: Instalações elétricas de média tensão de 1,0 kV a 36,2 kV. Rio de Janeiro: ABNT.

[5] ASSOCIAÇÃO BRASILEIRA DE NORMAS TÉCNICAS. ABNT NBR IEC 61439-1: Conjuntos de manobra e comando de baixa tensão — Parte 1: Regras gerais. Rio de Janeiro: ABNT.

[6] ASSOCIAÇÃO BRASILEIRA DE NORMAS TÉCNICAS. ABNT NBR IEC 61482-2: Trabalho sob tensão — Vestimenta de proteção contra perigos térmicos de um arco elétrico — Parte 2: Requisitos. Rio de Janeiro: ABNT.

[7] ASSOCIAÇÃO BRASILEIRA DE NORMAS TÉCNICAS. ABNT NBR IEC 62271-200: Conjunto de manobra e controle de alta-tensão — Parte 200: Conjunto de manobra e controle em alta-tensão em invólucro metálico para tensão acima de 1 kV até e inclusive 52 kV. Rio de Janeiro: ABNT.

[8] ASSOCIAÇÃO BRASILEIRA DE NORMAS TÉCNICAS. ABNT NBR IEC 62819: Trabalho sob tensão — Protetores oculares, faciais e de cabeça contra os efeitos do arco elétrico — Requisitos de desempenho e métodos de ensaio. Rio de Janeiro: ABNT.

[9] INSTITUTE OF ELECTRICAL AND ELECTRONICS ENGINEERS. IEEE Std 1584-2018 — IEEE Guide for Performing Arc-Flash Hazard Calculations. New York: IEEE, 2018.

[10] INSTITUTE OF ELECTRICAL AND ELECTRONICS ENGINEERS. IEEE Std 3002.3: Recommended Practice for Conducting Short-Circuit Studies and Analysis of Industrial and Commercial Power Systems. New York: IEEE.

[11] INTERNATIONAL ELECTROTECHNICAL COMMISSION. IEC 60909-0:2016 — Short-circuit currents in three-phase a.c. systems — Part 0: Calculation of currents. Geneva: IEC.

[12] NATIONAL FIRE PROTECTION ASSOCIATION. NFPA 70E: Standard for Electrical Safety in the Workplace. Quincy: NFPA.

Preguntas frecuentes
Qué es la energía incidente en arco eléctrico?

La energía incidente es la cantidad de energía térmica recibida por una superficie a una determinada distancia de la fuente de un arco eléctrico. En el contexto de la NBR 17227, normalmente se expresa en cal/cm² o J/cm² y sirve como base para evaluar la severidad térmica del evento.

¿Para qué sirve el cálculo de energía incidente?

El cálculo de energía incidente sirve para estimar la exposición térmica de trabajadores en caso de arco eléctrico y orientar medidas de protección, como distancia de trabajo, límite de aproximación, señalización, selección de EPP, ajustes de protección y acciones de mitigación.

¿La NBR 17227 sustituye el estudio de cortocircuito?

No. El estudio de energía incidente depende del estudio de cortocircuito. La corriente de falla franca es uno de los datos fundamentales para calcular la corriente de arco, el tiempo de despeje y la energía incidente.

¿Cuál es la relación entre NBR 17227 e IEEE 1584?

La NBR 17227 utiliza IEEE Std 1584:2018 como una de las principales referencias para el cálculo de energía incidente en sistemas de corriente alterna trifásica, considerando parámetros como tensión, corriente de falla, separación entre conductores, configuración de electrodos, envolvente y distancia de trabajo.

¿El peor caso de energía incidente ocurre siempre con la mayor corriente de cortocircuito?

No necesariamente. En algunos casos, una corriente de arco menor puede aumentar el tiempo de actuación de la protección y resultar en mayor energía incidente. Por eso, el análisis debe considerar escenarios operativos y la corriente de arco reducida o mínima.

¿El cálculo de energía incidente se aplica solamente a media tensión?

No. La NBR 17227 se aplica a instalaciones con equipos y conductores entre 208 V y 15 kV en corriente alterna trifásica. La norma también aborda métodos y parámetros para calcular la energía incidente en sistemas de corriente continua hasta 1,5 kV.

¿Qué debe constar en la etiqueta de riesgo de arco eléctrico?

La etiqueta debe indicar, como mínimo, advertencia de peligro y riesgo de arco eléctrico, energía incidente calculada, distancia de trabajo considerada, límite de aproximación segura, TAG del equipo, nivel de tensión y EPP indicado.

¿Puede definirse el EPP sin calcular la energía incidente?

No es la práctica técnica recomendada. La selección del EPP debe estar vinculada al análisis de riesgo y a la energía incidente estimada para el punto o tarea evaluada. El EPP es una barrera de protección, pero no sustituye medidas de ingeniería, operación y mantenimiento.

¿Cómo reducir la energía incidente en una instalación eléctrica?

La energía incidente puede reducirse mediante medidas como optimización de ajustes de protección, reducción del tiempo de actuación, uso de relés de arco, selectividad lógica, operación remota, enclavamientos, tableros resistentes a arco, actualización de dispositivos de protección y revisión de procedimientos operativos.

¿Cuándo debe revisarse el estudio de energía incidente?

El estudio debe revisarse cuando existan cambios relevantes en la instalación, como sustitución de transformadores, cambios de generadores, modificaciones de ajustes de protección, cambios de tableros, expansión de carga, cambio de configuración operativa, actualización de diagramas o cambios en procedimientos de mantenimiento.

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